jueves, 20 de diciembre de 2012

Bicentenario de los Cuentos de los hermanos Grimm



Los hermanos Grimm

Hoy celebramos el bicentenario de la publicación del primer volúmen de los Cuentos para la infancia y el hogar de los hermanos Grimm -Jacob (Hanau,1785-1863) y Wilhelm (1786-1859)- quienes, además de ser célebres por éstos, también lo son por obras sobre la gramática y la tradición alemanas y su labor investigadora en las universidades de Kassel y Humboldt.



En origen no se consideraron escritores de cuentos infantiles, sino folcloristas patrióticos.

Ludwig Grimm



Incitados por el romanticismo de Brentano y de Achin von Amim y sirviéndose del recuerdo de las historias popurales orales enteramente alemanas, desde 1803 los hermanos Grimm fueron dando forma a sus cuentos, a veces adornando y a veces censurando los contenidos que encontraban para hacerlos accesibles todos los públicos. Sin embargo, la antología no estaba destinada a los más pequeños, sino a un perfil de lector erudito, cosa que lastró las ventas en los primeros años de vida de la obra hasta que en 1825 se creó una breve edicion de bolsillo con ilustraciones de su hermano Ludwig, ahora sí,especialmente creada para los niños. 

Ilustración de Ludwig Grimm para los cuentos, 1829

Versión cinematográfica de Blancanieves de Disney

Incluídos en el Programa Memoria del Mundo de la UNESCO en 2005.



Con todo, el numero de cuentos ascendió a los 211 y hoy en día han sido traducidos a 160 idiomas, además de formar parte de la memoria colectiva de todos y ser referentes de excepción en literatura, teatro, cine, arte, moda y publicidad.


Blancanieves y la leyenda del cazador, 2012.
 
Brothers Grimm, con Matt Damon y Heath Ledger, 2005

 
Listado de cuentos de los hermanos Grimm



  • Los seis cisnes
  • Rapunzel
  • Gachas dulces
  • La lámpara azul
  • La hija de la Virgen María
  • Las tres hilanderas
  • El lobo y las siete cabritillas
  • La serpiente blanca
  • El gato y el ratón hacen vida en común
  • El fiel Juan
  • Los tres enanitos del bosque
  • La paja, la brasa y la alubia
  • Las tres hojas de la serpiente
  • El sastrecillo valiente
  • Los dos hermanitos
  • El acertijo
  • El ratoncillo, el pajarito y la salchicha
  • Los músicos de Bremhen
  • El hueso cantor
  • Los tres pelos de oro del diablo
  • La doncella sin manos
  • La bola de cristal
  • La doncella Maleen
  • La bota de piel de búfalo
  • La tumba
  • El Rey Rana o el Fiel Enrique
  • Blancanieve y Rojaflor
  • El viejo Rinkrank
  • El tambor
  • Las tres lenguas
  • El lebrato marino
  • El piojito y la pulguita
  • Un buen negocio
  • Los doce hermanos
  • El músico prodigioso
  • Gentuza
  • Juan Sin miedo
  • El enano saltarín o Rumpelstiltskin
  • Los tres pajarillos
  • Piñoncito
  • El hábil cazador
  • El perro y el gorrión
  • El agua de vida
  • Los siete cuervos
  • Juan el listo
  • El sastre en el cielo
  • El destripaterrones
  • Dama duende
  • El pescador y su mujer
  • El amadísimo Rolando
  • El pájaro de oro
  • El señor Korbes
  • Los duendecillos
  • La mesa, el asno y el bastón maravillosos
  • El ladrón fullero y su maestro
  • La Muerte, madrina
  • Elsa la lista
  • Verdezuela
  • Pulgarcito
  • La boda de Dama Raposa
  • La novia del bandolero
  • El señor padrino
  • El viejo Sultán
  • El morral, el sombrerillo y el cuerno
  • Hänsel y Gretel
  • Los dos hermanos
  • La reina de las abejas
  • Las tres plumas
  • La oca de oro
  • La Cenicienta
  • La novia del conejillo
  • Los doce cazadores
  • Los tres favoritos de la fortuna
  • Seis que salen de todo
  • El lobo y el hombre
  • El lobo y la zorra
  • La alondra cantarina y saltarina
  • El zorro y su comadre
  • La zorra y el gato
  • El clavel
  • La pícara cocinera
  • La ondina
  • Hermano Alegre
  • El jugador
  • Madre Nieve
  • El pájaro del brujo
  • El enebro
  • Juan se casa
  • Los niños de oro
  • La zorra y los gansos
  • El joven gigante
  • El gnomo
  • El rey «Pico de Tordo»
  • Federico y Catalinita
  • «Bestia peluda»
  • Yorinda y Yoringuel
  • La muerte de la gallinita
  • Juan con suerte
  • El pobre y el rico
  • El rey de la montaña de oro
  • El cuervo
  • Caperucita Roja
  • La campesina prudente
  • El doctor Sabelotodo
  • El reyezuelo y el oso
  • Gente lista
  • Cuentos del sapo
  • El pobre mozo molinero y la gatita
  • El judío en el espino
  • El sastrecillo listo
  • Los dos caminantes
  • Juan Erizo
  • La camisita del muerto
  • Las correrías de Pulgarcito
  • Los dos príncipes
  • El listo Juan
  • El espíritu embotellado
  • El féretro de cristal
  • Los siete suabos
  • Los cuatro hermanos ingeniosos
  • El mugriento hermano del diablo
  • El sol revelador
  • El chiquillo testarudo
  • Un Ojito, Dos Ojitos y Tres Ojitos
  • Los tres haraganes
  • La novia blanca y la novia negra
  • Los tres cirujanos
  • Los tres operarios
  • El príncipe intrépido
  • La pastora de ocas
  • La lechuga prodigiosa
  • La vieja del bosque
  • La bella durmiente del bosque
  • Los tres hermanos
  • El diablo y su abuela
  • Fernando Leal y Fernando Desleal
  • El horno de hierro
  • La hilandera holgazana
  • La bella Catalinita y Pif Paf Poltri
  • La zorra y el caballo
  • Las princesas bailadoras
  • Los seis criados
  • Juan de Hierro
  • Knoist y sus tres hijos
  • Las tres princesas negras
  • La muchacha de Brakel
  • El corderillo y el pececillo
  • Los fámulos
  • Blancanieves
  • Monte Simeli
  • Inconvenientes de correr mundo
  • El borriquillo
  • Los ducados caídos del cielo
  • La ondina del estanque
  • La liebre y el erizo
  • El hijo ingrato
  • La zanahoria
  • El hombrecillo rejuvenecido
  • Nuestro Señor y el ganado del diablo
  • La viga
  • La vieja pordiosera
  • Los doce haraganes
  • El zagalillo
  • Los ochavos robados
  • Elección de novia
  • Una muchacha hacendosa
  • El gorrión y sus cuatro gurriatos
  • El cuento de los despropósitos
  • El cuento de las mentiras
  • Enrique el holgazán
  • Cuento-acertijo
  • El rey de los ladrones
  • El grifo
  • El pobre campesino, en el cielo
  • La casa del bosque
  • El fornido Juan
  • Elisa, la flaca
  • Hay que compartir las penas y las alegrías
  • El reyezuelo
  • La platija
  • El alcaraván y la abubilla
  • El búho
  • La luna
  • La duración de la vida
  • Los mensajeros de la muerte
  • Cascarrabias
  • La pastora de ocas en la fuente
  • Los desiguales hijos de Eva
  • Los regalos de los gnomos
  • El gigante y el sastre
  • El clavo
  • El pobre niño en la tumba
  • La novia verdadera
  • El huso, la lanzadera y la aguja
  • El labrador y el diablo
  • Las migajas de la mesa
  • La espiga de trigo
  • La llave de oro
  • San José en el bosque
  • Los doce apóstoles
  • La rosa
  • La pobreza y la humildad llevan al cielo
  • El divino manjar
  • Las tres ramas verdes
  • La «copita de la Virgen»
  • Las bodas celestiales
  • La viejecita
  • La vara de avellano                                                                                                                                                                                                                                                                                                           

miércoles, 19 de diciembre de 2012

El tiempo entre costuras, de María Dueñas

 










Tal y como se indica en su portada un fenómeno literario de más de dos millones de lectores. Con esta compañía la joven Sira comienza una epopeya personal que la llevará desde una situación de endeudamiento y sospecha delictiva por parte de la policía a prosperar en el mundo de la alta costura en el protectorado español en Marruecos. De esta forma consigue rehacer su vida, y merced a los contactos con la aristocracia y alta burguesía de otros países comienza a ver todo un mundo de alta política y emoción más allá de sus vestidos con la guerra civil española y la 2ª Guerra Mundial de fondo.

María Dueñas.
Un argumento de superación en el difícil contexto expañol de postguerra en su colonia marroquí que ha hecho seguir con emoción a cientos de miles de personas la conversión de su protagonista de víctima y deshauciada a heroína entre las filas secretas de los aliados. Sin lugar a dudas una historia interesante, escrita con una prosa elegante y en algunos casos especialmente inspirada. En otros en cambio, especialmente manida, tanto como alguna que otra situación de conflicto emocional de la joven modista. El enamoramiento por parte de Sira del apuesto reportero inglés en visita al protectorado está plagado de situaciones, recursos trasnochados y párrafos idénticos a los que podríamos hallar en miles de novelas rosas, lo que hace menguar a ojos vista la calidad literaria que en un primer momento se le puede suponer y que de hecho da muestra la autora en otras lides.

"Ambos éramos conscientes de que el día más inesperado él tendría que irse, de que su presencia en mi mundo no era más que un tránsito provisional. A pesar de esforzarme por deshacerme de ellas, las cicatrices que me dejó Ramiro tenían aún forma de costurones; no estaba preparada para volver a sentir el desgarro de una ausencia. [...] Pero yo me esforcé por amarrar mis sentimientos; me negué a avanzar más y él lo aceptó. [...] preferí quedarme con los recuerdos de los momentos memorables que juntos pasamos en aquellos días alborotados e intensos."

Entre sus virtudes está el diseño de personajes, como la protagonista, con una motivación muy clara, potente y sin fisuras: la supervivencia tras un desastre emocional y económico en un país que no es el suyo. De hecho esta motivación le sirve a María Dueñas para alargar los intereses de Sira hasta más allá de la mitad de la novela tranquilamente.

Otro de los grandes aciertos es la inclusión de personajes con un marcado registro diferente al de los demás, como en este caso Candelaria la matutera. Aquí la autora da muestras de su genio literario haciendo alarde de algo tan de sentido común (y por lo tanto tan inusual) en la novela de hoy en día como es la polifonía. Probablemente porque haga falta talento para que el recurso surta el efecto deseado, y en este caso surte, surte.

"[...] como me pille guarreando con el pescado, me lleva al cuartelillo y me cruje el hato".

Tetuán durante el protectorado español.
Destacar quizá como defecto que en el tranquilo transcurrir de la trama el desarrollo de la novela se torna precisamente eso, demasiado tranquilo. Una vez asentada nuestra protagonista en realidad no hay suficiente intensidad dramática en su situación hasta casi el planteamiento de la conclusión como para animar la lectura con un conflicto claro. El único quizá la visita del apuesto reportero inglés y ya he comentado lo que me parece. Es decir, una vez Sira alcanza su objetivo está falta de otros conflictos durante una gran extensión de la novela, en la que la autora se dedica a realizar una especie de labor costumbrista o simplemente naif de su vida en el lugar durante mucha más extensión de la aconsejable para unos párpados abiertos y atentos. Eso sí, esta parte le sirve para sentar las bases y los personajes de la conclusión del libro.

Lo peor de la novela.

Sin lugar a dudas situaciones y párrafos como el más arriba consignado, que sin duda podrían contenerse sin desmerecer en cualquier novela de Corín Tellado (con todos mis respetos hacia Corín Tellado) hace bajar muchos enteros un producto que podría haber prescindido de los derroteros de la cursilería. Así mismo un desarrollo demasiado extenso sin problemas a la vista puede hacer suponer acertadamente al lector tras cien páginas que bien podría concluir la historia si no surge algún conflicto.

Lo mejor de la novela.

Recursos polifónicos en algunos personajes que se vuelven emblemáticos a golpe de talento. Una prosa en general muy elegante y sumamente cuidada que en ocasiones deleitará al buen aficionado de la literatura. Personajes muy sólidos, empezando por la protagonista.

Conclusión.

Una buena novela, con buena historia y bien escrita, que generalmente no defraudará a nadie, aunque eso sí, con ciertos inconvenientes ya comentados que le restan algunos enteros.

sábado, 24 de noviembre de 2012

Maldito Karma, de David Safier




Maldito karma es el primer proyecto literario de David Safier, guionista de éxito en Alemania, con el que ha conseguido hacerse un hueco en el género humorístico desde 2007.

La historia comienza  con la presentación de la protagonista, Kim Lange, que es una mujer  de treinta y tantos hecha a sí misma, a quien nunca le importó pisar a quien fuera por conseguir la fama en su carrera televisiva. Centrada sólo en sí misma, descuida su familia,  a su leal marido  Alex y a su pequeña hija Lily, hasta el día del cumpleaños de la niña en el que, en lugar de atender  y asistir a la celebración, tras una importante entrega de premios en la que ella hace un ridículo espantoso, es infiel con el presentador de moda Daniel Kohn. Entonces todo da un giro vertiginoso cuando, antes de volver a casa y todavía en el hotel,  ella muere aplastada por el lavabo de una estación rusa que cae justo en su cabeza. 

¿Y qué hay en el más allá? Pues bien, para Safier existe todo un ciclo de reencarnaciones acordes a los méritos labrados en nuestra vida como humanos; y es a eso a lo que se enfrentará Kim, que intentará lidiar como hormiga con la ayuda del mismísimo Casanova para ir ascendiendo en la escala evolutiva y así recuperar de nuevo a su familia, que se encuentra amenazada por la presencia de Nina, una amiga que pretende usurpar su sitio seduciendo a Alex y llenando en Lily el vacío que ésta le dejó.

“¡No estoy muerta! ¡No llores!”

David Safier
Maldito karma plantea la justicia divina como forma de equilibrio vital y se centra en las segundas oportunidades, en la capacidad de superación de las personas para encauzar sus vidas y en el arrepentimiento verdadero. Así,  es un canto de optimismo y de lucha personal  ilustrado desde lo hilarante de lo absurdo.

Con un argumento original, una narrativa dinámica, un ritmo acorde a la historia y un lenguaje en absoluto sin pretensiones cuya finalidad es simplemente el vehículo para provocarnos una sonrisa, el autor consigue contarnos una historia de aventuras y de sentimientos muy bien hilvanada y también bien enmarcada al tiempo en lo trascendente y en lo más cotidiano (lo divino y lo humano), y en lo “antiguo” y lo “nuevo” (la tradición budista y el mundo actual), todo ello con una estructura comprensible y sólida y un final coherente en fondo y forma con el recorrido de la narración.

LO MEJOR 

Muchas veces atendemos a lo accesorio y olvidamos cuidar lo más importante en el día a día. Safier lo sabe y lo utiliza como eje  para darnos una lección consiguiendo la reflexión, por lo que, probablemente, podemos decir que la capacidad de empatía con el lector a través de la protagonista es uno de los puntos fuertes de la novela.  

LO PEOR

Seguramente lo peor de Maldito karma es lo inverosímil de la historia -que sobrepasa lo irrazonable y los límites de la ficción- y la repetición global de situaciones similares -cuando Kim Lange se reencarna una y otra vez en diferentes criaturas viviendo lances muy parecidos hasta el desenlace- . Pese al buen tratamiento y la posición de empatía en la que el autor nos coloca, estos excesos nos lastran un poco la lectura sobre todo desde la mitad de la novela, haciendo que la valoración general pierda puntos.

CONCLUSIÓN

Sin embargo y con todo, podemos decir que ésta es una historia fresca,  divertida e ideal para pasar un rato entretenido, por lo que cumple su propósito de hacernos reír y quizá también  toque la fibra a más de un lector en lo referente a su propia actitud en la vida. 


Website del autor

jueves, 22 de noviembre de 2012

El templo del rey Salomón, de Christian Jacq



El señor Christian Jacq, según he podido informarme en la red, es iniciado en la Masonería, y quizá ese punto haya sido el que le ha incitado a una incursión por la mamarrachería, lo inverosímil y lo ridículo, cuando no desternillante de puro absurdo, en esta novela. Quizá sus primeras obras fueran así hasta que el hombre maduró, no lo sé, ya que yo siempre he respetado a este escritor por sus obras posteriores: ficciones altamente entretenidas y didácticas de gran rigor histórico y arqueológico. Obviamente el caso que abordamos es la antítesis de todo ésto.

Primero: los sucesos sobrenaturales, bien sean del lado de Jehová o de otras divinidades extranjeras, se suceden tanto para denotar el carácter divino y elegido de Salomón como para resolver situaciones complicadas, en las que la intervención mágica resta cualquier viso de conflicto serio y creíble.

Segundo: el carácter divino y elegido de Salomón, desde el inicio en el que puede sentir la presencia de Dios, hace de esta novela una mala novela histórica. De hecho la hace ridícula. Alguien debería recordar a todos aquellos que piensen que Dios intercedía por Salomón que éste reinó sobre un pedazo de desierto que es la milésima parte del planeta. Sin duda loable para la época ya que consolidó el estado hebreo, pero presumiblemente inverosímil para las ambiciones de un reino de paz del Todopoderoso. Vamos, digo yo.

Templo de Salomón.
Tercero: conflictos y tensiones dramáticas acaban por traértela un poco al pairo, ya que todo se soluciona con adivinaciones, toquecitos de bastones mágicos o llamadas místicas en las que intercede el Dios. Ejemplo de ello es que un leopardo que se quiere comer a Salomón e Hiram (maestro constructor) sea repelido con la voluntad divina o algo similar que emana del anillo del rey. O que Hiram, el maestro constructor del templo, tenga poderes telepáticos por los que manteniendo los brazos en cierta posición puede llamar a todos sus compañeros de obras a kilómetros de distancia. Y la lista suma y sigue, no se crean, que no para en toda la novela.

"El rey de Israel hizo girar el anillo que Betsabé le había dado y, luego, pasó el índice por las letras que componían el nombre de Yahvé.
Aterrado, el leopardo lanzó un gruñido de dolor. Con su pata delantera intentó apartar un invisible adversario que le laceraba el flanco [...] 
-Dios os ha traído al fondo de este abismo. Él me pidió que os eligiera. Ya no sois dueño de vos mismo, maestre Hiram."

Cuarto: las motivaciones de los personajes, y todo aquello por lo que podrías sentirte identificado con ellos se desvanece en un mar de determinismo divino y mensajes teleológicos sobre el papel de los hombres en el proyecto de Dios. Con lo que uno concluye leyendo el libro con hastío y una ligera sonrisa condescendiente.

Quinto: si el señor Christian Jacq cree verosímil la continuidad entre los constructores del templo de Salomón y la masonería actual pasando por la Edad Media y las revoluciones liberales posteriores, que lo demuestre históricamente en vez de escribir superchería ridícula. Obviamente como decir que los constructores del templo de Salomón fueron los masones que han perdurado hasta hoy en día es un poco gordo a nivel académico es mejor dedicarse a escribir superchería.

Sexto: no contento con todo esto el autor no duda en experimentar también, aprovechando la visita de la reina de Saba, con la cursilería más rayana en lo hilarante:

Christian Jacq.
"¿No oía a su amado, saltando sobre las montañas, brincando por las colinas, como un cervatillo? [...] Sus desnudos pies esbozaron una espiral en la que su cuerpo se acurrucó, lentamente, como una hoja revoloteando alrededor de la rama de la que se desprendía. Dibujó invisibles curvas, creando un ritmo silencioso que coincidía con el murmullo de las flores."

o la epifanía de una especia de Diosa Madre de la naturaleza desplegando sus poderes mágico-ridículo-chabacanos:

"Considerando que la luz era demasiado cruda, la reina de Saba, con voz melodiosa, pronunció el nombre de varios pájaros que, brotando de las nubes, oscurecieron el sol."... ¡Toma ya!

Séptimo: que uno de los conflictos sea el miedo al ejército de constructores que Hiram creó para la construcción del templo y que amenazaba a la mismísima estructura del Estado es sencillamente como para preguntarse si el autor escribió esta novela bajo la influencia de psicotrópicos. Que el señor Jacq no se plantee la fiabilidad de las cifras de obreros bíblicos (a saber: "Entonces reclutó a 70.000 cargadores, a 80.000 canteros en la región montañosa, y a 3.600 supervisores.") no dice mucho a favor de su quehacer científico en el mundo académico, la verdad.

Lo peor del libro: si excluímos que la prosa es más que correcta y elegante, e incluso en algún momento inspirada, absolutamente todo lo demás es para llevarse las manos a la cabeza. Malo, malo como la quina.

Lo mejor del libro: en general, a excepción de las hipérboles cursileras sobre el amor y la naturaleza de la reina de Saba, el libro no está mal escrito. Y es lo único que lo salva de la peor de las calificaciones, la verdad.

Conclusión: si es usted un amante de la novela histórica no le gustará este libro. Si es usted amante del ocultismo más ridículo y fábulas divinas al más puro estilo de los cuentos infantiles, éste es su libro.



miércoles, 10 de octubre de 2012

La lápida templaria, de Nicholas Wilcox





















El argumento nos sitúa ante la búsqueda de una supuesta lápida templaria por parte del protagonista, Pío Expósito, anterior sacerdote y actual profesor de educación secundaria, quien ante la muerte de su tío y mentor decide investigar por qué éste dedicó los últimos años de su vida al estudio de los cruzados y su legado.

Nicholas Wilcox es el pseudónimo de Juan Eslava Galán, vaya usted a saber por qué, si en su propia página personal reconoce que es él mismo. De todas formas la doble personalidad carece de cualquier función desde el momento que abres el libro y te das cuenta de que tan sólo un español podría jugar con localismos polifónicos muy exactos, recursos coloquiales y psicológicos apegados a carácteres muy concretos o personajes estereotipo que tan sólo alguien afincado por los andurriales comentados podría retratar tan certeramente. O lo que es lo mismo, desde que lo lees deja de colar el pseudónimo.

Juan Eslava Galán.
Las seiscientos ochenta páginas del librito abordan un tema de moda desde hace años, explotando el esoterismo que rodea la historia templaria y jugando con el gran secreto que la orden poseyó o buscó poseer, en este caso el Shem Shemaforash (plasmado en la lápida templaria perdida). Se trata básicamente, según Eslava Galán, de la renovación del "compromiso de Dios para con la Creación", o lo que es lo mismo fonéticamente, el nombre secreto de Dios. Éste nombre revelaría los secretos del universo y según parece lo poseyó Salomón. El argumento aborda la posibilidad de que los templarios buscaran el Shem Shemaforash para instituir la paz mundial a través de la dinastía davídica (de la cual formaba parte Salomón), imponiendo un único gobernante bendecido de algún modo por Dios a través de su nombre sagrado. Exactamente el mismo objetivo es el que persigue algunos otros actores de la trama, como dos facciones (progresista e inmovilista) de la iglesia católica.

"Los hombres de la Edad Media vivían inmersos en un universo mágico, no eran racionalistas como nosotros. El racionalismo es cosa que comienza en el siglo XVIII. Nosotros, desde nuestra mentalidad, nos esforzamos en sentar en un lecho de Procusto a los hombres de la Edad Media que vivían intensamente la magia y la espiritualidad. Por eso no llegamos a comprenderlos."

Personalmente no llego a comprender (caso de que alguien crea en ésto) como se pretende instaurar la paz en todo el mundo conocido a través de un gobernante de sangre davídica, si el mismo que supuestamente poseyó el nombre secreto de Dios, es decir, Salomón (970-930 a.C.), sólo llegó a reinar sobre un trozo de desierto que supone una milésima parte del planeta. Pero bueno, supongo que debe ser cuestión de fe. De mucha fe.

La lápida templaria de Arjona.
El libro cuenta a mi parecer con grandes valores, como la prosa de la que hace gala el autor, con gran alarde de polifonías que confieren fuerza y rotundidad a los diálogos (cuando no explican nada sobre la Mesa de Salomón o la lápida templaria, que es raro). La ironía o complicidad cómica que se cuela muy de vez en cuando a través de los resquicios de la historia es muy de agradecer, y confiere gran rotundidad a otro de los aspectos a destacar, a saber, la denuncia de las ambiciones terrenales y materiales de alguna que otra institución que se atribuye heredades espirituales.

El diseño de los personajes es espléndido, y denota cierto deje de escritor de raza, para el que sus actores deben poseer una motivación personal construída a partir de una historia individual e íntima, que poco a poco se ve entrelazada con la trama. En este sentido chapó por Eslava Galán.

"-¿Y usted qué cree que eran las lápidas?
-Mire usted, yo que sé. A lo mejor decían dónde había un tesoro o algo así. La gente que no tiene que trabajar para ganarse la vida hace muchas tonterías para no aburrirse, a lo mejor era un juego. Vaya usted a saber."

Sin embargo la narración se ve tremendamente lastrada por lo que no puedo definir  sino como un gran defecto: la abrumadora cantidad de páginas dedicada a la explicación de conceptos históricos y esotéricos. Para el profano o persona que no sienta especial inclinación por la historia supongo que debe llegar a ser soporífero, porque si expurgáramos todas estas páginas de la trama se podría componer otro librito aparte. Es decir, aquí el defecto es la excesiva distensión a lo largo de todo el libro, lo que proporciona muy distanciados momentos de tensión dramática, y unido a las prólijas explicaciones puede llegar a aburrir soberanamente. De hecho el libro no comenta sólo la historia esotérica en sí, sino toda la investigación a lo largo de toda la Historia. Pienso que el libro se mantiene por puro y duro virtuosismo narrativo del autor, no por otra cosa.

"Pidieron una cerveza y la despachó de un trago.
-¡Ah...! -chasqueó la lengua apreciativamente-. ¡Qué buena está la joía! Está mejor en invierno que en verano, por algo la tomaban los celtas. También la tomaban los egipcios, y los germanos, pero los que la inventaron fueron los mesopotamios."

Añadiré que, eso sí, la documentación que nos despliega Eslava Galán es sencillamente brillante, y sólo de pensar en el trabajo que conlleva dan ganas de aplaudir con las orejas, aunque luego no se utilice eficazmente.

"Pío lo miró de hito en hito. Esta vez estaba asombrado.
-Eminencia, usted me parece un hombre de mundo. ¿Es posible que crea en la magia? Manipular el mundo con el Nombre de Dios es una superstición, por muy sagrada que sea."

Lo peor del libro: lo extenso y minucioso de las explicaciones. La emoción que debería producir ir de un descubrimiento a otro de la investigación queda adormecida en medio de un océano de páginas sobre simbología, historia, esoterismo y etimologías. Hay excesivos momentos de distensión y casi ninguno de tensión (no me refiero a acción, obviamente, sino tensión dramática).

Lo mejor del libro: la prosa del autor y el diseño de personajes. Muy buenos ambos.

Conclusión: un libro interesante que sólo resultará entretenido a ratos para los amantes de la historia, deleitará a los forofos de la buena prosa, y será un auténtico peñazo para el que sólo valore acción comercial tipo "El código Da Vinci". El resultado, por lo tanto, muy irregular.

Página oficial de Juan Eslava Galán.

domingo, 7 de octubre de 2012

Mort, de Terry Pratchett





















La muerte decide delegar responsabilidades en la figura de un torpe muchacho en el universo fantástico del Mundodisco. El joven, embobado por los encantos de una joven princesa, es incapaz de arrebatarle la vida en el momento justo, creando un caos en los indelebles senderos del Destino. Mientras, la Muerte, ajena al desaguisado, pretende disfrutar la vida por primera vez.

Con estas premisas nos presenta Pratchett en el año ochenta y siete el cuarto volumen de su conocida saga fantástica. Para quien no haya leído nada sobre el tema baste decir que sus libros son parodias de fantasía épica. Mientras bondades como el valor, el honor y la sinceridad plagan hasta el vómito las páginas de sagas universales del género, aquí lo que prima principalmente es la cobardía, conductas poco honrosas y mentiras y envidias por doquier. Aderezado con la ambientación que proporciona un mundo mágico y unos personajes imbuidos de las más mundanas pasiones, Pratchett derrocha toneladas de ironía fatalista en la que hay poco espacio para las heroicidades.

"-¿Cómo se ganaba la vida? -inquirió el joven delgado que estaba detrás del escritorio.
La figura que tenía delante se movió, incómoda.
-CONDUCÍA ALMAS HASTA EL OTRO MUNDO. ERA LA TUMBA DE TODA ESPERANZA. ERA LA REALIDAD DEFINITIVA. ERA EL ASESINO AL QUE NINGUNA CERRADURA SE LE RESISTÍA.
-Ya, ya, capto la idea, pero, ¿tiene alguna habilidad especial?"

Terry Pratchett.
La trama de la novela deja alguna que otra escena memorable. La muerte que encuentra su autorrealización como cocinero en una gran ciudad hace palidecer considerablemente productos con idéntica temática posteriores, como cierta cinta con el anodino Brad Pitt en una historia igualmente anodina y bobalicona. El humor que impregna cada una de las acciones a través de la paradoja que produce una Muerte con ganas de vida da mucho más empaque a esa historia que cualquier otro formato que se elija.

Sin embargo la novela también tiene, bajo mi humilde punto de vista, aspectos que me han disgustado. El principal de ellos probablemente le resta gran parte del caché literario que podría alcanzar, y es que los personajes, que suelen moverse en situaciones extremas para crear hilaridad, son bastante planos. Las motivaciones y la historia que las anima de cada uno de ellos están insuficientemente explicadas, y ésto produce que la empatía llegue tarde, y eso si llega. Un notable defecto.



Añado también mi particular modo de percibir una ambientación plagada de lucecitas y colores mágicos, con conceptos espacio temporales ad hoc: me produce el mismo hastío que en la literatura fantástica, y además no cuadra con el carácter eminentemente satírico de la narración. Un poco más de comedimiento terrenal en el mundo que creamos ayuda a que los terrestres se identifiquen mejor con él.

"La ropa de mujer no era un tema que preocupara demasiado a Buencorte... De hecho, en general, cuando pensaba en mujeres, sus imágenes mentales rara vez incluían ropa..."

Lo peor de la novela: personajes planos y motivaciones escasamente elaboradas.

Lo mejor de la novela: sin duda la ironía que salpica mucha de las situaciones planteadas. En alguna ocasión la carcajada surge inevitablemente.

Conclusión: merece la pena, porque más de una sonrisa la tiene asegurada.

jueves, 6 de septiembre de 2012

La abadía de los crímenes, de Antonio Gómez Rufo











Una investigación criminal en un cenobio femenino durante el reinado de Jaime I de Aragón en pleno siglo XIII es la ambientación que Antonio Gómez Rufo ha ideado para este thriller histórico.

Para ello no ha dudado en dotar al argumento de protagonistas como el propio monarca, quien se apoyará en la monja Constanza de Navarra para resolver desde el interior del convento los atroces crímenes que en él se han cometido.

Antonio Gómez Rufo.
Podría decirse que es una trama normal del género, en el que tras cada pesquisa queda abierta una incógnita de la investigación, etc... Pero lo cierto es que ni este grado elemental de narrativa policíaca consigue el relato, ya que las investigaciones más básicas que un niño de dos años piruleta en mano podría apuntar fácilmente al autor no se le ocurren sino a toro bien pasado. Baste decir que hay una serie de monjas violadas, y lo que sería el transcurso inicial de la investigación, a saber, interrogar a las víctimas de las agresiones, no se produce hasta el final del libro.

La narración carece además de todo misterio, porque el rey con su séquito llegan a la abadía de nuevas, sin haberla pisado antes; se conoce que se han producido una serie de atroces crímenes, y durante más de la mitad de la novela sin embargo sólo se presenta a un único personaje que mora en la abadía, la madre superiora. Es decir, que como sólo hay un personaje conocido en el escenario de los crímenes durante casi toda la narración, que además es la que tiene conocimiento de todo en la abadía por dirigirla, sólo ese personaje puede ser el sospechoso. O lo que es lo mismo, a los dos o tres capítulos ya sabes quien es el culpable por la profunda ineptitud de los hechos y personajes planteados.

Jaime I de Aragón.
No acaban aquí sin embargo los desmanes narrativos de la novela. La investigación, amén de pueril, absurda y carente de sentido, se ve salpicada por la historia intimista de la reina despechada con su marido, quien la ha repudiado públicamente. Y lo ideal para una esposa repudiada, ordenarle seguirle a una abadía plagada de crímenes. Todo casa muy bien. La profunda dicotomía entre un tema y el otro en una ambientación dantesca y una nula integración de los personajes y diálogos con la época retratada hacen de esta novela una de las peores que yo haya leído del género. Más de una conversación clama al cielo, y más parece extraída de una parodia histórica que de un thriller. Utilizar la historia de hace ocho siglos para tratar temas desde una óptica contemporánea, como en este caso el nacionalismo catalán, es el mejor medio de crear una mala novela histórica.

Sin embargo no todo es malo en este libro. El lenguaje utilizado por el autor es más que correcto, perimitiéndose incluso de vez en cuando alguna que otra figura retórica que deja algún que otro detalle de calidad que casa muy mal con todo lo anteriormente planteado, pero que se agradece.

Lo peor del libro: casi todo. Trama absurda, investigación pueril por no decir simiesca, previsible hasta la saciedad, personajes inservibles que sólo entorpecen más lo que ya es torpe de por sí, como la reina... En definitiva, un desastre.

Lo mejor del libro: se puede leer porque está bien escrito y de vez en cuando alguna pequeña figura literaria te hace pensar que el autor es capaz de otras cosas.

Conclusión: si quiere un manual sobre como no debe escribir una novela policía o cualquier investigación criminal, lea este libro. Para todo lo demás ni se acerque a él.

miércoles, 5 de septiembre de 2012

El lector de cadáveres, de Antonio Garrido


El argumento nos remite a la China Imperial del siglo XIII, periodo de la dinastía Tsong. El joven Cí no puede concluir sus estudios universitarios porque su padre abandona repentinamente el funcionariado y deben volver a las labores agrícolas del campo. A partir de entonces la familia del protagonista se verá involucrada en un turbio crimen que dará comienzo a las peripecias del joven para poder sobrevivir a partir de sus dotes naturales para la investigación criminal.

Más que entretenida novela de Antonio Garrido, quien le toma el pulso perfectamente a este thriller histórico basado en la figura Cí Sòng, personaje real que, en calidad de juez, llegó a la resolución de múltiples crímenes.

La prosa es correcta en todo momento, aunque los sibaritas de la palabra no encontrarán aquí un gran alarde literario. Es un lenguaje funcional y que se adapta bien al estilo comercial: lo entiende todo el mundo.

La trama hilvana con intensidad capítulo tras capítulo en el más puro estilo best-seller, es decir, dejando irresolutos varios enigmas para incentivar la avidez del lector. Lo consigue tan bien que el libro a partir del tercer o cuarto capítulo engancha y ya no lo dejas. Sin embargo, a mi modo de ver, hay un fallo esencial en todo este entramado. A saber: la manifiesta ausencia de momentos de distensión (excepto alguna honrosa excepción de vez en cuando). Las aventuras de nuestro personaje, por tensas, violentas, a menudo morbosas, son conflicto en estado puro a lo largo de toda la extensión, lo que hace que, sin distensiones, llegados ciertos momentos de clímax la supuesta catarsis aristotélica no se produzca porque se ha anestesiado el sentido de la misma del lector. Añado a esto que hacia el último cuarto del libro, el cambio a la corte del emperador es tan radical y divergente con el resto de las tramas, que parece introducirnos en otra novela diferente, como si de una serie de capítulos sobre el personaje se tratara.

Lo peor del libro: apenas existen momentos de distensión. El período en la corte del emperador supone un cambio demasiado radical.

Lo mejor del libro: es muy entretenido y consigue su objetivo fundamental, enganchar al lector hasta su consecución. No quiero dejar de hacer mención al mérito del autor en su esfuerzo por documentarse sobre los muchos, y difíciles, aspectos de la época y lugar retratados. Encomiable.

Conclusión: a pesar de algunos defectos, una muy grata sorpresa que hará las delicias de más de un aficionado tanto a la novela histórica como al thriller. Muchos no levantarán la vista por encima de sus líneas cuando lo comiencen.

viernes, 22 de junio de 2012

La aventura del tocador de señoras, de Eduardo Mendoza




              
Tras los éxitos de El misterio de la cripta embrujada y de El laberinto de las aceitunas, en 2001 Eduardo Mendoza se valió de nuevo del ingenio de su carismático protagonista sin nombre para entretener una vez más al lector con otra fantástica historia, La aventura del tocador de señoras.

Eduardo Mendoza
 
Mezcla de humor y de intriga, ésta es la novela de un ‘detective’ forzoso, hecho a sí mismo más mal que bien a fuerza de golpes del destino, que se encuentra implicado un día cualquiera en una trama de conspiraciones en la que corre seriamente peligro su modesta vida. 


"Todos perciben claramente la locura de los demás, pero ninguno la propia"


Así, pasados los años tras el primer encuentro con el comisario Flores y ya en la década de los 90, nuestro personaje recibe la libertad por la demolición del manicomio que había sido su casa y, de inmediato, se halla entre la multitud de una Barcelona muy distinta a como él la conocía. Sin nadie más que su hermana Cándida a quien acudir, va en su búsqueda hasta que da con ella en un barrio humilde y allí se establece como único empleado de la ruinosa peluquería de su cuñado y comienza su nueva vida.  Todo marcha con normalidad  hasta que, de repente, sin tomarlo ni beberlo, se ve aceptando un trabajo sucio pero sencillo que le llevará a investigar los chanchullos de determinados individuos de la élite catalana para defender su inocencia.
 
Si bien, cómo decíamos, aunque ésta es una novela de humor y de intriga, no quedan indiferentes algunos otros temas que hacen del conjunto el irónico reflejo de un momento determinado. De este modo, conocemos las diferencias abismales de las distintas clases sociales y percibimos la proporcionalidad inversa entre riqueza e intelecto. El ejemplo más claro y más risible de este aspecto lo vemos en la figura del alcalde de la ciudad, que nos deleita con maravillosos discursos idiotizados que nos harán reír a carcajadas.


"El problema es que no tengo la cabeza muy firme, ¿sabe? Para el desempeño de mi cargo ya vale. Pero los de la oposición lo saben y se aprovechan de mi debilidad. Día sí, día también, me hacen mociones y otras cuchufletas para volverme tarumba"


Al hilo de la trayectoria vital del protagonista seguida en las anteriores entregas, vemos cómo éste se convierte en un ser mucho más maduro y razonable poniendo a prueba sus dotes lógicas y deductivas aunque sin descuidar en ningún momento su desgarbada personalidad. Esto se muestra en la cerrazón amorosa y en la sorprendente resolución del caso que pone en evidencia a los culpables de la trama en un final inesperado.

Con todo, personalmente creo que hay dos escenas especialmente hilarantes por las que vale la pena comenzar la novela. La primera se da en el apartamento de nuestro extravagante protagonista cuando recibe las consecutivas visitas nocturnas de todo el plantel de personajes, policía y vecina incluidas, y despacha la situación de forma airosa para todos acomodándoles como buenamente puede en los más pintorescos rincones de la  minúscula residencia. El otro punto destacado en este sentido de la novela es el clímax, que tiene lugar cuando se nos desvela la maraña de sucesos e intereses de los implicados en el caso y donde la justa pluma de Mendoza escribe un final para ellos.

Atendiendo a cuestiones más técnicas -y siempre desde una óptica personal-, podemos decir que La aventura del tocador de señoras supera la narrativa y el ingenio de la aparentemente improvisada historia de El misterio de la cripta embrujada y es más dinámica y entretenida que El laberinto de las aceitunas. Asimismo, el irreprochable uso de los recursos de estilo, la polifonía siempre presente y excepcional del autor, y el diseño de sus divertidos personajes completan el carácter magistral del contenido cómico de la historia y hacen de ésta una lectura muy recomendable.


LO MEJOR:  los constantes golpes humorísticos y la excelente narrativa.

LO PEOR: el final resulta demasiado inesperado.

CONCLUSIÓN: Imprescindible.


Página oficial de Eduardo Mendoza en Clubliteratura

domingo, 3 de junio de 2012

Riña de gatos. Madrid, 1936, de Eduardo Mendoza.


Un ejercicio de virtuosismo de Eduardo Mendoza, que a través  de una historia convulsa ante el inminente estallido bélico y las peripecias vitales de un flemático protagonista atrapado en una trama trepidante, aborda el tema del retrato social de una época, así como, en su vertiente más intimista, las pulsiones que guían nuestros actos más profundos y que son muestra de una naturaleza a menudo escondida bajo el signo de los convencionalismos.

 "Los españoles hablan por los codos. Yo mismo lo estoy haciendo, ya ve usted. Guardó un instante de silencio para demostrar que podía poner coto al vicio nacional y luego prosiguió bajando la voz."

El argumento parte de la visita del británico Anthony Whitelands, académico del arte especializado en el Siglo de Oro español, a fin de valorar una colección en Madrid, en el año 1936. La sorpresa ante un descubrimiento artístico sin precedentes, una aristocrática joven no exenta de desparpajo, un José Antonio Primo de Rivera imbuido de galán de alto copete, así como los más variopintos personajes muestra de las posturas que desencadenarían el fatal desenlace de la Guerra Civil se irán dando cita a lo largo de la narración con una fluidez e intriga que al lector se le harán memorables.

La habitual estratagema de Mendoza en la elección de un personaje ajeno al mundo que le rodea, le permite el encuentro con una realidad chocante a través de los ojos de su protagonista, y crear la paradoja que tiene como fruto una más contundente y en ocasiones satírica descripción que hace de esta novela el gran retrato histórico y social que es.

A pesar de la clara seriedad de los hechos narrados, la irónica pluma de Mendoza unida a su prodigiosa capacidad para los más variados registros mantienen una sonrisa en los labios del lector a menudo. Y es que la polifonía aquí adquiere casi proporciones fotográficas para forjarnos un retrato certero de personajes y acontecimientos. 

 "Velázquez pintó este cuadro al final de su vida. La obra cumbre de Velázquez y también su testamento. Es un retrato de corte al revés: representa a un grupo de personajes triviales: niña, sirvientas, enanos, un perro, un par de funcionarios y el propio pintor. En el espejo se refleja borrosa la figura de los Reyes, los representantes del poder. Están fuera del cuadro y, por consiguiente, de nuestras vidas, pero lo ven todo, lo controlan todo, y son ellos lo que dan al cuadro su razón de ser."

Lo mejor de la novela: la narración deslumbrante e irónica, aún dentro de la seriedad, del autor.

Lo peor de la novela: El final deja ciertos cabos sueltos que no terminan de complacer al término de su lectura. A título personal diré que el personaje de José Antonio Primo de Rivera está en exceso edulcorado. La sutileza y el ingenio de Mendoza en cambio contrasta con una trama que, como suele ser frecuente en sus novelas, no acaba de hilvanarse definitivamente, y no nos proporciona un final digno acorde con el resto del libro.

"Me quedaré unos días, consultaré documentación, visitaré amigos y colegas, puede que me llegue a Toledo o a El Escorial, y trataré de ver una novillada: me pirro por los banderilleros."

Conclusión: una gran novela por tres de los cuatro costados, que destila buen hacer literario y rebosa ingenio, y, en último término, uno de los entretenimientos más deliciosos con los que me he topado. Eso sí, probablemente  no apta para las catervas pseudo-lectoras que degluten sistemáticamente novelas comerciales. Ésto es otra cosa, y es para disfrutarla apreciando cada frase.